Quién iba a pensar que volvería a escribir, quién habría pensado que fuera a ti a quien escribiría... Mis primeras palabras después del silencio.
Hoy he llorado, me he acordado de ti, escuchando una canción con la que tú también lloras.
Lo has conseguido, mi caballero de hojalata, has derribado el muro, la fortaleza, me has marcado el corazón... ¿Qué hago ahora? Sólo puedo llorar. Llorar porque la distancia y una increíble experiencia te aparta de mi lado. Lloro porque tengo miedo de caminar sola. Y lloro porque soy feliz, porque te quiero más que a nadie nunca, nunca nadie más que tú.
Gracias por darme la vida y darme la sonrisa. Gracias por darme dolor de tripa de tanto reír cada día.
Dedicado a ti, mi amor. Mis primeras palabras en esto que es tan tuyo como mío. No te olvides de mí, que yo ya te estoy recordando y no te has marchado aún...